“Estamos sufriendo”: ¿Pueden los aumentos de precio por su propia cuenta salvar a los productores de cacao?

Me llamo Gesina y trabajo en Fair Trade USA como Ejecutiva en el desarrollo de Asociaciones de Marcas en productos envasados con un fuerte enfoque en el cacao. Esto quiere decir que trabajo con empresas para ayudarles a abastecerse de ingredientes con certificación Fair Trade Certified™ y a ganarse la oportunidad de colocar el sello de Fair Trade Certified en sus productos; productos en los que tú, luego, puedes confiar que fueron hechos con respeto por las personas y el planeta. Durante mi reciente viaje a Costa de Marfil, tuve la suerte de conocer a varios productores de cacao de Comercio Justo, a miembros de sus cooperativas y a personal de Fair Trade USA® que trabaja tiempo completo en ese país. Quiero compartir las historias de dos mujeres inspiradoras que conocí allí: Kakou Micheline y Awa Kabore.

De izquierda a derecha: Gesina Beckert y Sadie Morgan, de Fair Trade USA escuchan a Zaté Virginie, Kakou Micheline y Kooyone Affia, tres productoras de cacao de Comercio Justo y miembros del comité de la cooperativa COOPATESA, que hablan sobre los desafíos de la producción de cacao.

Es domingo en Costa de Marfil, que normalmente es un día de misa para Kakou Micheline y sus amigas, pero hoy es especial. Hoy, se levantó temprano y se encargó de que una motocicleta la buscara para recorrer, durante tres horas, los caminos accidentados que llevan a su cooperativa. La invitaron a contar sus experiencias con los cambios que produjo la certificación de Comercio Justo.

Kakou ha formado parte de la cooperativa desde que pasó por el proceso de obtener la certificación de Comercio Justo hace cinco años y ha visto el cambio en ella. Antes de eso, no participaba de las capacitaciones o análisis y no tenía voz ni voto en la estructura o los gastos de la cooperativa. Cuando se presentó a Comercio Justo, al principio ella era escéptica. La norma que requería era difícil de implementar porque debían producirse cambios. La cooperativa informó que la auditoría era cara, lo que le hizo pensar que era mejor pagarle directamente ese dinero a los productores. Pero, ella dice: “ahora que implementamos la norma, puedo ver que las cosas están más organizadas. Luego de hablar con mis amigas productoras, ellas también quieren formar parte de la cooperativa, para poder beneficiarse de la administración, la estabilidad y la esperanza”. Existen reglas sobre el equipo de protección que se debe usar en el campo, sobre cómo etiquetar y sobre qué fertilizante utilizar. Se prohíbe estrictamente el trabajo infantil. Con el tiempo, Kakou se dio cuenta de que esta certificación no es solo un papel caro; es un sistema que cambia su forma de trabajar y su forma de participar, así como hoy, ya que tiene la oportunidad de compartir sus comentarios.

La esperanza ha escaseado estos últimos años en Costa de Marfil (su país natal), lugar que produce 40% del cacao mundial. Durante la temporada de cosecha de cacao de 2016/17, el precio de mercado del cacao cayó más de 30%, de $1,36 a $0,86 por libra actualmente.

“Antes de la caída, podía pagar las cuotas escolares de mis hijos, algunas veces podía comprar carne en el mercado y podía invertir los Fondos de Desarrollo Comunitario de Comercio Justo en proyectos como escuelas y bombas de agua”, dice Kakou. Los Fondos de Desarrollo Comunitarios son fondos adicionales que obtiene su cooperativa por cada libra de cacao que vende según las condiciones de Comercio Justo. “Desde la caída, mi comunidad ha tenido que utilizar esos fondos para cubrir costos de producción y necesidades básicas, como comida”.

Las clases comienzan en septiembre en Costa de Marfil, pero Kakou no sabe si tendrá el dinero para que sus hijos vayan a la escuela este año.

“Estamos sufriendo”, dice. “Necesitamos dinero para que nuestros hijos vayan a la escuela pero debemos esperar hasta la próxima cosecha de cacao para que nos vuelvan a pagar. Ahora, nuestros hijos se quedan en casa”.Ya casi no hay dinero del que recibió en abril, por la última cosecha, lo gastó en comida, equipamiento de trabajo, le pagó a los trabajadores temporales que le ayudaron a cosechar y en los medicamentos que debió comprarle a uno de sus hijos. Recibirá dinero con la próxima cosecha, en octubre, pero hasta entonces, ella debe priorizar alimentar a su familia por sobre las cuotas escolares. Ella espera que la cooperativa le pueda pagar en efectivo los primeros granos de cacao que les entregue en octubre. En años anteriores, esto fue posible gracias al acuerdo de pago previo que tienen con su primer comprador, y es uno de los beneficios de venderle a esta cooperativa con certificación Fair Trade Certified. Otros productores que no forman parte de una cooperativa tan organizada, tendrán que vender su cacao a “pisteurs”, o compradores que visitan las plantaciones para comprarle cacao de manera directa a los trabajadores en efectivo, muy por debajo del precio de mercado, que ya es bajo.

“Estamos sufriendo”, dice. “Necesitamos dinero para que nuestros hijos vayan a la escuela pero debemos esperar hasta la próxima cosecha de cacao para que nos vuelvan a pagar. Ahora, nuestros hijos se quedan en casa”.

Kakou Micheline (a la derecha) comparte su experiencia con un traductor acerca de los cambios que produjo Comercio Justo en su cooperativa.

Este tipo de estructura de pago es poco conocida para muchos de nosotros que no formamos parte de la industria agropecuaria. Imagínate que en lugar de que te paguen cada dos semanas, te pagan algunas veces al año y que no sepas cuál será el monto al comienzo del año. Irías a trabajar todos los días sin conocer el valor de tu trabajo y sin la seguridad de saber que podrás mantener a tu familia.

En la última Asamblea General, una reunión anual en la que todos los productores de Comercio Justo de una cooperativa se reúnen para votar sobre el gasto de los Fondos de Desarrollo Comunitario de Comercio Justo, la comunidad de Kakou pidió aumentar el pago en efectivo debido a que necesitaba dinero para compensar el ingreso perdido por la disminución del precio de los granos de cacao. Ella ha aprendido, en capacitaciones de Fair Trade USA, que los fondos adicionales que recibe por sus granos de cacao de Comercio Justo deben gastarse en proyectos comunitarios. Ella preferiría obtener un mejor precio por su cacao para no tener que usar los Fondos de Desarrollo Comunitario en sus necesidades básicas, porque le gusta la idea de que el dinero pueda beneficiar a su comunidad, y no solo a su familia. Kakou dice que está orgullosa de poder mantener a varias familias con sus granos de cacao.

“Sería excelente si se pudieran financiar más proyectos de salud y educación”, dice. “Hace muy poco, el hijo de una de mis amigas murió de una enfermedad de la sangre que podría haberse curado si hubiera recibido atención médica adecuada”.

Para proteger a productores como Kakou de los bajos y devastadores precios de mercado, Fair Trade USA les exige a las compañías que paguen un monto adicional para el Fondo de Desarrollo Comunitario de ingredientes con certificación y, al menos, un precio mínimo por algunas materias primas, como cacao y café. A partir de octubre de 2019, Fair Trade USA aumentará el precio mínimo un 20%, a $1,09 por libra de granos de cacao, y también aumentará la prima que se paga por los granos de cacao un 20%, a 11 centavos por libra. Estos aumentos apuntan a enfrentar la pobreza extrema y sus consecuencias en comunidades productoras de cacao.

A partir de octubre de 2019, Fair Trade USA aumentará el precio mínimo un 20%, a $1,09 la libra de granos de cacao, y también aumentará la prima que se paga por los granos de cacao un 20%, a 11 centavos por libra.

Los productores y trabajadores utilizan los Fondos de Desarrollo Comunitario de Comercio Justo para financiar importantes proyectos, como esta nueva escuela en Koffikro Village.

Kakou a menudo se pregunta cómo su cacao termina en chocolates y tiendas en los Estados Unidos porque, en las tiendas de Costa de Marfil, no hay chocolates con certificación. También quisiera entender por qué solo reciben Fondos de Desarrollo Comunitario por 85% de los granos de cacao ya que ella aplica las normas de Comercio Justo a todos sus campos de cultivo. En la cooperativa, le dijeron que este porcentaje depende de cuánto cacao está dispuesto a adquirir el comprador según las condiciones de Comercio Justo. A ella le resulta difícil entenderlo. De acuerdo con el Cocoa Barometer 2018, en el sector el promedio de granos de cacao comercializados según las condiciones de Comercio Justo y producidos bajo las condiciones de Comercio Justo es todavía más bajo que esa cifra, solo 50%.

La razón es que la producción y la oferta de cacao de Comercio Justo supera lo que las compañías están dispuestas a comprar. Las marcas piensan que los consumidores no estarían dispuestos a pagar más por un producto, incluso aunque fomente el bienestar de los trabajadores y de sus comunidades.

Luego de despedirme de Kakou, sigo viaje para encontrarme con Awa Kabore en SCAES, otra cooperativa con certificación Fair Trade Certified de Costa de Marfil. Estoy con ella cuando recibe la noticia de los grandes cambios de precio que vienen, y su reacción es optimista, pero prudente.

“Es un motivo para celebrar, pero esperamos que las compañías nos sigan comprando granos a este precio más alto”, dice.

En el caso de Awa, estos aumentos de precio les permitirá realizar mejores inversiones en la comunidad con los Fondos de Desarrollo Comunitario porque no tendrán que utilizarlos para cubrir sus necesidades más básicas, como alimento, atención médica y cuotas escolares.

Personal de Fair Trade USA brinda capacitación a productores de cacao de la cooperativa SCAES.

Tanto Kakou como Awa entienden que los negocios deben ser rentables. Ellas también son emprendedoras que deben administrar sus finanzas y asegurarse de que los gastos no sean mayores a los ingresos.

De conversar con personas y de las noticias, han visto que las personas en Estados Unidos tienen mucho más que sus familias:

  • Electricidad, mientras que hay un solo panel solar en el pueblo de Awa, donde viven 100 personas;
  • Agua corriente en sus hogares, mientras que hay una sola bomba de agua en el pueblo de Kakou;
  • Casas con una habitación para cada miembro de la familia, mientras que Kakou tiene una pequeña choza hecha de barro donde duermen ocho personas;
  • Atención médica para proteger y curar a sus familias, mientras que las clínicas de salud son escasas y están lejos;
  • Autos y acceso a transporte público, mientras que Kakou se traslada a pie y nunca fue a la capital de su país porque eso, también, costaría mucho dinero.

Tanto Kakou como Awa entienden que los negocios deben ser rentables. Ellas también son emprendedoras que deben administrar sus finanzas y asegurarse de que los gastos no sean mayores a los ingresos.

Creo que es importante que todos escuchen las palabras de despedida de Kakou. “Vienes a visitarnos aquí para ver cómo vivimos”, dice. “Me gustaría visitar Estados Unidos y ver cómo se vende mi producto. Me gustaría contarle a la gente que realmente pueden ayudarnos si compran chocolate con certificación Fair Trade Certified. Pero que deben comprar más para que podamos educar a nuestros hijos, para que sigan saludables y para mejorar nuestras granjas. ¿Puedes ayudarnos a vender más?”

Las palabras de despedida de Awa nos dan una perspectiva similar. “Si compras más chocolate con certificación Fair Trade Certified, las compañías comprarán más granos de cacao con certificación Fair Trade Certified de nuestra cooperativa. Eso le aportará más Fondos de Desarrollo Comunitario a nuestras comunidades. Podremos construir escuelas y los miembros podrán pagar las cuotas de sus hijos. Recibiremos capacitaciones para ser mejores productores y producir un excelente cacao para que tú puedas compartir con tu familia y tus amigos”.


Esta fue una experiencia de viaje extremadamente emotiva e inspiradora para mí. Si bien trabajo en Fair Trade USA y escucho sobre estos temas todos los días, estar en el campo y verlo en vivo ha cambiado mi perspectiva y me motiva todavía más a invitar a más marcas a bordo para que las personas tengan mayor acceso a productos con ingredientes de Comercio Justo. Si no estás seguro de su procedencia, dile a tus marcas favoritas que quieres saber cómo se abastecen de cacao y de otros ingredientes. Comentales también tu interés por comprar Comercio Justo. Las marcas te escuchan y puedes hacer una gran diferencia para personas, como Kakou y Awa.

Apoya directamente a productores de cacao, como Kakou y Awa, comprando el sello de certificación Fair Trade Certified en tu chocolate.