Conexiones a través del café: un viaje a Guatemala

Este artículo es de Celina Lima, la becaria más nueva de Fair Trade Campaigns que está estudiando Desarrollo Internacional y Emprendimientos Sociales en el Instituto Middlebury de Estudios Internacionales en Monterey (MIIS). Este verano viajó a Guatemala y Nicaragua como becaria de nuestra organización, 

para aprender sobre las cooperativas de café y cómo los Fondos de desarrollo comunitario de Comercio Justo afectan los medios de subsistencia de sus miembros. A continuación presentamos una serie de entradas del blog sobre los viajes de Celina a las montañas de América Central.

Como estudiante de una maestría sobre modelos comerciales éticos y desarrollo internacional, a menudo se me asignan casos prácticos con el objetivo de que diseñe soluciones innovadoras para problemas mundiales como la pobreza, el cambio climático y las violaciones de los derechos humanos. He aprendido mucho con estos trabajos, pero me preguntaba cómo es realmente la vida de quienes viven las realidades cotidianas que yo investigaba. Cuanto más estudiaba las cadenas de suministro y descubría las enormes brechas que hay entre lo que pagamos como consumidores de los productos y lo que los productores reciben por su trabajo, más comprendía que la remuneración no es suficiente para tener un verdadero impacto en la vida de los productores. Lo que me pareció muy innovador del modelo de Comercio Justo es que, además de pagar un salario aceptable a los productores, los certificadores de Comercio Justo también pagan un ingreso adicional a las cooperativas. Este dinero adicional se denomina Fondo de Desarrollo Comunitario y se invierte en proyectos sociales que benefician a toda la comunidad en la forma que los propios productores deciden. Como estudiante de administración que se especializa en finanzas e inversión de impacto, quedé enganchada.

En colaboración con Fair Trade Certified, elaboré un plan para visitar varias cooperativas de café con el objetivo de aprender más sobre los efectos positivos y los beneficios a largo plazo de los proyectos de Desarrollo Comunitario de Comercio Justo.

Cooperativa de café CODECH

CODECH, que se encuentra en las montañas de Huehuetenango, en Guatemala, es una gran organización que representa a 10 comunidades a través de cuatro pequeñas organizaciones de 437 productores, de los cuales 112 son mujeres. La organización apoya varios proyectos locales y se centra en diversas áreas, en particular programas de sensibilización sobre el medio ambiente, préstamos de microfinanzas y proyectos sociales.

Después de participar como oyente en una de las reuniones mensuales del Directorio, a la que también asistieron técnicos, asesores jurídicos, contadores y los presidentes de cada organización, tuve la oportunidad de hablar con el presidente de CODECH directamente. Me explicó que, cuando CODECH comenzó a relacionarse con los productores de otras regiones, comenzaron a ver las oportunidades que el café presentaba a las comunidades locales, pero los coyotes (compradores locales de café) se aprovechaban de ellos, por lo que no podían ganarse la vida vendiendo café. Desde que obtuvieron la certificación de Comercio Justo, han podido acceder a un mercado más grande, a una mayor colaboración y ahora pueden cosechar los beneficios de su arduo trabajo.

"Desde que obtuvimos la certificación de Comercio Justo hemos podido acceder a un mercado más grande, a una mayor colaboración y ahora podemos cosechar los beneficios de nuestro arduo trabajo”.

Todos los miembros de CODECH con los que hablé destacaron el acceso a los mercados internacionales y los Fondos de Desarrollo Comunitario como los elementos más importantes del modelo de Comercio Justo. Gracias al Comercio Justo, ahora muchos grupos pueden exportar al mercado internacional y han establecido alianzas con compradores internacionales, como un grupo de Finlandia, que les proporcionó secadoras para los granos con el objetivo de contrarrestar la humedad de las regiones agrícolas altas. Además, organizaciones como Oxfam International han apoyado otras actividades agrícolas como el cultivo de ejotes y papas para su exportación, y esto no habría sido posible sin el apoyo y la colaboración que brinda Comercio Justo.

Según Marcos, de Marcos Gaspar, presidente de Adipy, una pequeña cooperativa que forma parte de CODECH, los proyectos de primas en los que se concentraron este año, después de que el directorio de cada organización votara, consistían en entregar ocho plantas de café a cada productor que vendiera al menos 100 kg de café. Tomaron esa decisión junto a 18 grupos de Guatemala, con la ayuda del coordinador regional de Comercio Justo de Guatemala hace tres años. En una serie de reuniones, formularon un plan estratégico y comenzaron a comprar semillas en otras regiones del país para cultivar las plantas de café. Este programa permite a los productores generar más ingresos y también ayuda a la organización en su conjunto a crecer, por lo que todos se benefician.

Una planta de café demora aproximadamente tres años en producir cerezas, por lo que naturalmente los productores estaban contentos de recibir plantas nuevas en lugar de semillas. Fue una experiencia increíble ver la emoción en los rostros de los productores cuando fueron a recoger sus plantas de café, que para ellos simboliza una vida mejor para sus familias y un futuro para sus establecimientos.

Este año, CODECH entregó 5000 plantas a 110 productores.

Mario Ramírez, un miembro del directorio de CODECH, agregó que una gran parte de los Fondos de Desarrollo Comunitario también se asigna a capacitación para los productores.

“Solo el año pasado ofrecimos siete cursos de capacitación a 315 productores", dijo. "Las primas nos permiten ofrecer alimentos, lo que es fundamental porque la mayoría de los productores están aquí todo el día y no pueden pagarse el almuerzo. También ofrecemos nuestro café en los cursos, para que los productores comprendan la calidad de sus cultivos. ¡Ellos mismos han comenzado a beberlo! El objetivo de CODECH no es solo exportar sus deliciosos granos, sino poder algún día venderlos también aquí en nuestras comunidades. Sin embargo, para ello primero necesitamos enseñarles lo que es el buen café”.

En el tiempo que pasé en CODECH aprendí que cultivar café insume un esfuerzo enorme, por ello es tan importante alentar y estimular a los pequeños productores. Mediante sus programas de formación y apoyo a los productores, CODECH llega a más productores, afecta más medios de subsistencia y ofrece más formación y habilidades de fortalecimiento de las capacidades, para beneficiar a toda la comunidad.

Este es uno de los principales motivos por los que el Comercio Justo importa: para que los productores minifundistas puedan competir en el mercado mundial y recibir un ingreso adicional además de un precio más alto por un café de calidad. Al comprar café de Comercio Justo, estamos ayudando a producir un impacto duradero en la vida de los productores, no solo a través de los salarios que alimentan a los productores hoy, sino a través de proyectos de desarrollo comunitario de Comercio Justo, que ayudarán a alimentarlos en los años venideros.