Cómo crea Fair Trade una mayor transparencia en la moda

#WhoMadeMyClothes? Me alegra que lo preguntaras.

Han pasado cinco años desde que la fábrica de Rana Plaza se derrumbó en Bangladesh, en un incidente donde murieron 1138 personas y miles más resultaron heridas. Pero las personas de todo el mundo siguen sufriendo producto de cómo se hace, se suministra y se compra la moda. Es más importante que nunca que nosotros, consumidores conscientes, disminuyamos la velocidad para descubrir quiénes están detrás de nuestra ropa y cómo nuestros hábitos de consumo están afectando a estas personas.

Esta Semana de la Revolución de la Moda, (del 23 al 29 de abril), la gente está preguntando #WhoMadeMyClothes (¿Quién hizo mi ropa?) para comprender mejor las vidas detrás de sus etiquetas favoritas. Las marcas y los compradores que han elegido ropa con la certificación Fair Trade Certified podrán compartir el tipo de historias que el mundo quiere escuchar. Si usas ropa de Comercio Justo, también eres parte de estas historias. Continúa leyendo para aprender cómo el Comercio Justo ayuda a crear el tipo de transparencia que el mundo de la moda necesita desesperadamente.

Creemos que mientras más conciencia tengamos sobre las historias detrás de nuestra ropa, mayor será el impacto que podamos tener en la industria de la moda para elevar los estándares de los trabajadores y del medio ambiente. Tu curiosidad, tu voz y tus hábitos de compra son más poderosos de lo que te imaginas.

Elijamos el Comercio Justo y contemos una historia mejor.

El Comercio Justo promueve la rendición de cuentas.

La certificación de Comercio Justo no se trata solo de marcar casillas; es un proceso continuo y riguroso. Cada año, las fábricas de ropa con las que trabajamos son auditadas según los estándares de Comercio Justo, que incluyen requisitos para todo, desde lugares de trabajo libres de acoso hasta condiciones de trabajo seguras, protección de derechos humanos fundamentales, licencia por enfermedad y maternidad con goce de sueldo, producción y comercio sostenibles, y gestión justa de fondos para mejorar granjas, fábricas, negocios y vidas. Son auditadas todos los años según esos estándares para mantener la certificación de Comercio Justo.

Alka Nim, 28, sastre de Pratibha Syntex en India

"Realmente aprecio todos los estándares establecidos que hacen de este un gran lugar de trabajo", dice Alka.
"El aire acondicionado, los enfriadores de agua, los horarios fijos y el transporte no se dan en otras fábricas de ropa.

El Comercio Justo hace oír las voces de los trabajadores.

Según se informó, algunas costureras que trabajaban en Rana Plaza cuando se derrumbó intentaron hablar con un gerente sobre sus preocupaciones con respecto a la integridad estructural del edificio poco antes de que se derrumbase. Se les restó importancia a dichas preocupaciones.

Los estándares del Comercio Justo crean un diálogo entre los trabajadores y la gerencia, y los estándares rigurosos para los procedimientos justos de reclamo y el empoderamiento de los trabajadores otorgan a los trabajadores una voz en el lugar de trabajo y en la comunidad.

"Realmente aprecio todos los estándares establecidos que hacen de este un gran lugar de trabajo", dice Alka Nim, de 28 años, quien trabaja como sastre en Pratibha Syntex en India. "El aire acondicionado, los enfriadores de agua, los horarios fijos y el transporte no se dan en otras fábricas de ropa. La casta, el estatus y el acoso sexual tampoco son un problema aquí". Alka ha estado en la fábrica nueve años y ha ascendido hasta convertirse en miembro del Comité de Comercio Justo de la fábrica, donde se enorgullece de "ayudar a los trabajadores a tener una voz y encontrar formas de mejorar los beneficios". En 2014, aprobó una propuesta para comprar impermeables para la lluvia para ayudar a mantener secos a los trabajadores durante la temporada de lluvias. Su propuesta fue aceptada por el resto del comité de Comercio Justo y, gracias a Alka, los trabajadores ya no se mojan al ir a trabajar ni tienen que trabajar con la ropa mojada. El Comercio Justo permite a los trabajadores como Alka tomar decisiones por el bien de ellos mismos y de su comunidad, sin importar el género, el estatus, la posición en la sociedad o la posición en el mundo.

comité de Comercio Justo en acción

Los trabajadores y la gerencia se reúnen en el jardín del patio de Rajlakshmi Cotton Mills en Howrah para hablar sobre proyectos de desarrollo comunitario.

El Comercio Justo conecta la compra con el impacto.

El Comercio Justo trabaja con una amplia gama de productores, cada uno con sus propios conjuntos de desafíos, por ejemplo, la falta de acceso a agua potable y el transporte desde el trabajo y hacia este. Trabajar en una instalación con la certificación Fair Trade Certified no protege completamente a los trabajadores de los desafíos, aunque sí elimina muchas de las causas fundamentales de las dificultades que enfrentan, como la discriminación, la exposición a sustancias químicas tóxicas y el trabajo infantil o esclavo. Sin embargo, sí capacita a los trabajadores para que se reúnan, analicen los problemas y tengan los medios para invertir en soluciones.

Cada vez que se vende una prenda de vestir con la certificación Fair Trade Certified, los trabajadores ganan dinero adicional llamado Fondos de Desarrollo Comunitario. Luego, los trabajadores votan como comunidad sobre cómo invertir los fondos en proyectos comunitarios importantes, por ejemplo agua limpia y atención médica. Esta pieza única del modelo de Comercio Justo está diseñada para cerrar la brecha entre tú y las personas que se encuentran detrás de tus productos.

Sigue preguntándote a ti mismo y pregunta a tu favorito cómo esas compras impactan en las vidas cotidianas.

madre e hijo, fábrica Bestitch, India

Latha Maheshwari (derecha), 38, ha trabajado como sastre en Bestitch Knits por dos años. Su hijo, R. Gautam (izquierda), 18, recibió la primera beca ofrecida por el comité de Comercio Justo en Bestitch, que financió completamente su educación secundaria.

Ulageshwaran, Bestitch Knits

Los informes muestran que el 39 % de los trabajadores de las fábricas de ropa de la región de la capital Delhi sufre de fatiga visual, pero en Bestitch Knits, Ulageshwaran y sus compañeros de trabajo no tienen que elegir entre ganarse la vida o mantenerse saludables. En octubre de 2017, el Comité de Comercio Justo se asoció con un hospital local para llevar a cabo una clínica oftalmológica, pagada por los Fondos de Desarrollo Comunitario de Comercio Justo. Los médicos fueron a revisar la visión de los trabajadores y a aquellos que necesitaban gafas graduadas se las proporcionaron sin costo alguno.