Guatemala encuentra soluciones innovadoras para combatir un devastador brote de roya del café

La Federación de Cooperativas Agrícolas de Guatemala es una organización productora y exportadora que tiene la certificación de Comercio Justo y está integrada por 54 pequeñas cooperativas productoras de café. FEDECOCAGUA, que se fundó en 1969, ha facilitado las exportaciones y ventas de café a los mercados locales e internacionales para los más de 20.000 pequeños productores con los que trabaja. 

A lo largo de los años, los miembros de FEDECOCAGUA han usado los Fondos de Desarrollo Comunitario, una cantidad de dinero adicional que reciben gracias a su trabajo denodado por cada venta de café que tenga la certificación de Comercio Justo, para invertir en proyectos comunitarios como la restauración de locales escolares o la instalación de una bomba de agua para la clínica de salud local. Pero hoy enfrentan un nuevo desafío: cómo pensar soluciones innovadoras para combatir el reciente brote de roya del café, que ha sido devastador.

La roya

La roya del café es provocada por el hongo Hemileia Vastatrix. Infecta las hojas del café y, con el tiempo, inhibe la capacidad de la planta de producir cerezas, que es de donde proviene el café que tomamos todos los días. Esto significa que una vez que el hongo infecta un árbol de café, el árbol dejará de producir cerezas, con lo que las cosechas irán disminuyendo y los productores tendrán menos café para vender. Dado que los árboles de café demoran de 3 a 5 años en comenzar a producir cerezas, cortar los árboles infectados no es una opción viable para la mayoría de los productores. 

Debido a la escala de este brote en particular, Guatemala ya ha declarado el estado de emergencia. Actualmente, los establecimientos caficultores de Honduras, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica y El Salvador están entre los más afectados. Los expertos afirman que el brote podría reducir en hasta un 50 % la producción de café en la cosecha de 2013-2014, por lo que los pequeños productores de estas regiones quedarán en una situación de especial vulnerabilidad ante los altos niveles de pobreza y la imposibilidad de invertir en técnicas preventivas adecuadas para frenar la dispersión de la roya.

La "brigada antirroya"

Sin embargo, los productores de café de FEDECOCAGUA se están haciendo cargo de la situación. En la asamblea número 44 de FEDECOCAGUA, los productores decidieron democráticamente usar 6 centavos de la prima de 20 centavos para atender el brote de roya en la región. Con estos fondos asignados compraron equipos y materiales de bajo costo para formar "brigadas antirroya". Luego de un estudio profundo realizado por el departamento técnico, se decidió que esta opción era la más eficaz para alcanzar a más de 20.000 pequeños productores y así salvar sus árboles y disminuir los efectos negativos de los que ya estaban infectados.

Las "brigadas antirroya" de FEDECOCAGUA usarán pulverizadores motorizados con tecnología eficiente para combatir el hongo en las zonas más afectadas y administrarán fungicidas botánicos, a fin de no perjudicar la fauna y la flora de los bosques aledaños. Este producto ecológico, elaborado a partir del árbol de nim, se usará en cultivos de café orgánico convencional y certificado. 

La colaboración promueve el éxito

Aunque se espera que la producción de café de FEDECOCAGUA se reduzca el 20 % este año debido a la roya, las "brigadas antirroya" están trabajando denodadamente para que las pérdidas en los próximos años no sean mayores. Para los pequeños productores, reunirse y compartir información y recursos es la mejor forma de enfrentar este tipo de amenaza, porque a menudo las soluciones como esta son demasiado caras para un productor de café solo. También permite a los productores obtener ayuda técnica, un mayor acceso a productos y materiales de mejor calidad, y el financiamiento para promover soluciones prácticas y viables. Además, gracias a los modelos como el Comercio Justo, los contratos a largo plazo con los compradores y el acceso al financiamiento, los pequeños productores de FEDECOCAGUA confían en su capacidad de invertir en el presente para proteger el café de las próximas generaciones.