Cómo el agua de coco beneficia a las comunidades en Filipinas

¿Qué tipo de árbol es el ‘árbol de la vida’? En Filipinas, el árbol de la vida es el árbol de coco, conocido por su capacidad de alimentar, sanar y proteger a las personas y las comunidades que dependen de sus frutos, hojas y tronco.

En Kroger, nuestro propósito es alimentar el espíritu humano para poder comprender el valor de los alimentos, la salud y la comunidad. Por eso, el año pasado, lanzamos nuestro plan de impacto social Cero hambre │ Cero desecho. Mediante nuestra visión de acabar con el hambre y eliminar los desechos, queremos que nuestros clientes sepan que cuidamos de ellos y de las comunidades en las que influimos como empresa.

En los últimos años, nos hemos asociado con Fair Trade USA para ofrecer a nuestros clientes productos alimenticios, de salud y belleza social y ambientalmente más conscientes, que incluyen los productos de coco de Filipinas. De hecho, nuestra marca Simple Truth™ incluye más productos con Certificación de Comercio Justo™ que otras marcas propias de productos alimenticios en los Estados Unidos. 

La producción de nuestra agua de coco orgánica de Simple Truth con Certificación de Comercio Justo es un excelente ejemplo de cómo estos productos benefician a las comunidades y las zonas de cultivo de cocos. El proceso de cultivo de coco de Fair Trade implica cumplir con rigorosos estándares sociales y ambientales del Comercio Justo que permiten a los productores y los trabajadores crear subsistencias sostenibles en sus comunidades. Esos estándares exigen que los productores utilicen técnicas de producción ecológicas para proteger la salud del suelo y el agua, así como también la biodiversidad ecológica. Cuando se procesa el árbol de coco, no se desecha prácticamente nada.

Para comenzar, los productores cosechan los cocos de los árboles, utilizan largas varas para golpear las ramas y hacer caer los cocos de unos de 6 a 18 metros (de 20 a 60 pies) del suelo. Sin embargo, el coco que cae al piso de la selva no se parece a la pelota marrón y fibrosa que comúnmente nos imaginamos. En realidad, es un orbe más grande, liso y verde que el productor descascara, para ello, perfora la cáscara exterior verde y la pela para obtener la capa fibrosa interior.

Luego, los cocos se transportan a un centro de producción donde se clasifican a mano para asegurar la calidad. Actualmente, el agua de coco fresca es cosechada por un trabajador que perfora un hueco en la cáscara con una máquina similar a un taladro y vacía el coco. Luego, el agua de coco fresca se envasa y está lista para venderse.

Para nuestros productores responsables de los recursos, ese no es el fin de la historia. El resto del coco también se utiliza, nada se desecha. La parte carnosa del interior también se cosecha para hacer aceite de coco, bálsamo labial, coco rallado, velas de coco y mucho más, y se descarta la cáscara marrón. Este material restante puede utilizarse para otras cosas, como cordel de embalaje y como combustible para el centro de producción de coco.

Saber que Fair Trade y Kroger trabajan juntos para apoyar a las comunidades de producción sostenibles y saludables en Filipinas, endulza aún más cada sorbo de agua de coco.  Kroger se enorgullece de apoyar a los productores de coco de Fair Trade en Filipinas, mientras trabajamos juntos para avanzar hacia un mundo con Cero hambre | Cero desecho.

A principios de este año, los socios de Kroger visitaron plantaciones de coco en Filipinas para ver de primera mano el proceso de cultivo, cosecha y procesamiento de cocos, así como los beneficios sociales y ambientales de comprar ingredientes con Certificación de Comercio Justo para nuestros productos.