Entrevista con la Activista de derechos de indígenas Nikki Sanchez

Nikki talks social justice, environmental protection, and the interconnectedness of the two.

El 15 de enero de 2020, Nikki Sanchez, la activista de derechos indígenas, estaba camino a Nueva York para participar como modelo en la sesión de fotos de We Wear Fair Trade, pero su vuelo fue demorado en varias ocasiones por una tormenta de nieve. Mientras intentaba reprogramar el vuelo para lograr estar presente en nuestra sesión de fotos, Nikki, que es una mujer Maya Pipil, escritora, portavoz de derechos ambientales y educadora decolonial, afirma haber vivenciado una "situación humillante en el aeropuerto por discriminación racial", lo cual fue informado luego por la revista Vice. Cuando la entrevistamos, algunas semanas después del incidente, Nikki nos compartió su perspectiva acerca de lo ocurrido y nos cuenta sobre su lucha a favor de la justicia social y el modo en que está conectada con la moda Fair Trade.

Nikki Sanchez interviews with Fair Trade USA

FTUSA: ¿Este incidente cambiará o influenciará tu activismo de aquí en adelante? 

Nikki: Jamás me desperté pensando algo como "a partir de hoy seré una activista". Siempre ha sido una batalla permanente, en continua evolución, por encontrar una estrategia que transforme las inequidades e injusticias que me resultan intolerables. Nunca antes había hecho pública una situación de discriminación racial, como la que ocurrió en el aeropuerto, porque mi activismo jamás estuvo relacionado conmigo. Mi activismo busca desmantelar las estructuras de inequidad, borramiento y explotación para que el racismo, la desigual distribución de la riqueza, el patriarcado, el genocidio y el ecocidio no sean las realidades que estamos obligados a vivir (o, mejor dicho, a sobrevivir).

Creo que no hubiese decidido compartir mi historia en las redes sociales si no hubiera sido por aquel terrible incidente de discriminación racial que difundieron los medios de comunicación una semana antes de mi experiencia. Muy cerca de donde vivo, un abuelo Heiltsuk y su nieta de 12 años habían agendado una cita en el banco para que él pudiera abrir la primera cuenta bancaria de la niña. Tras ver las tarjetas de Estatus Indígena, la empleada del banco afirmó que los números no coincidían. Entonces, retuvo sus documentos y les pidió que esperasen un momento mientras verificaba la información. En vez de confirmar los datos, la empleada llamó a la policía y los acusó de fraude. En resumen, la escena acaba con el abuelo y la nieta arrestados por la policía. Fueron detenidos por más de una hora sin haber hecho nada en absoluto.

Este es uno de los tantos ejemplos de racismo que enfrentan los pueblos aborígenes en Canadá en una época que nuestros líderes políticos llaman de "reconciliación". Aun cuando los informes nunca sean precisos, se estima que unas 4.000 mujeres, niñas e individuos "dos espíritus" de los pueblos aborígenes de mi país se encuentran desaparecidos. Los pueblos aborígenes son tratados como enemigos del Estado cuando intentan vivir en sus propios territorios de la forma que siempre han vivido. La historia del abuelo y su joven nieta me destrozó el corazón y lo que ocurrió en el aeropuerto una semana después sobrepasó mi nivel de tolerancia. Ya no estoy dispuesta a ser gentil y paciente ante situaciones de racismo sistemático.Soy una persona que evita confrontar, pero hay un límite donde el silencio se vuelve complicidad. Me niego a ser cómplice.

 

FTUSA: ¿Por qué apoyas la ropa Fair Trade?

Nikki: Mi abuelo y guía Qaamina Sam proviene de la aldea Nuu-chah-nulth de Ahousaht, situada en la costa occidental de la isla de Vancouver. Una de sus enseñanzas que agradezco haber recibido dice así: "hishuk ish tsawalk". Quiere decir "todo es uno y todas las cosas están interconectadas". Para mí, es imposible entender las problemáticas ambientales contemporáneas sin entender la visión colonial que las produjo. No hay justicia ambiental sin descolonización. Todos tenemos derecho a gozar de aire puro, agua limpia y alimentos.

Cuando tenemos el coraje suficiente para observar nuestra economía global con una mirada crítica de justicia social y ambiental, muchas cuestiones se vuelven dolorosamente claras: el impacto que tiene el nivel de consumo de Occidente en los territorios y las comunidades que producen lo que consumimos, la cantidad de personas que viven sin tener acceso a agua potable o cerca de sitios contaminados y el hecho de que el acceso a la atención sanitaria básica y los salarios justos a menudo no existen. Creo que muchas personas eligen qué asuntos les preocupa según su propia conveniencia, pero no se puede mirar para otro lado y hacer de cuenta que el sistema en el que participas no causa daño por la simple razón de que afectará tu estilo de vida.

 

We Wear Fair Trade

Este año, nuestra campaña We Wear Fair Trade centrará la atención en otras siete activistas como Nikki que están liderando el movimiento hacia un futuro más equitativo. Las mujeres son mayoría en el ámbito de la moda y gozan de total autoridad para reescribir la historia. Compartimos sus voces con la esperanza de que iluminen e inspiren tu propio recorrido de activismo.