Las bananas de Comercio Justo mejoran vidas en Urabá, Colombia

Cada año se exportan más de 30.000 millones de libras (13,6 millones de toneladas) de bananas en todo el mundo. Debido a su corta vida útil y enorme demanda, exportar e importar bananas es una actividad difícil y con plazos ajustados.

Afortunadamente para quienes amamos las bananas, todo el proceso, desde el momento en que se las cosecha hasta que terminan en nuestro carrito de compras, funciona como un reloj, por lo que no tenemos que pasar un día sin una banana en el bolso, el batido o el bol de cereales. Pero, ¿de dónde vienen todas estas bananas? ¿Y quién es responsable de llevarlas desde el otro lado del mundo hasta el supermercado de nuestra zona? 

Todo comienza con los productores y los trabajadores que cultivan las bananas. Bananeras de Urabá, de Colombia, exporta bananas a Estados Unidos y es el motivo por el que estos frutos llegan a la mesada de tu cocina. Cultivan bananas desde hace 50 años y cuentan con un fuerza laboral de más de 600 trabajadores. Bananeras de Urabá también cuenta con la certificación de Comercio Justo, lo que significa que las bananas que cultivan y exportan están, literalmente, cambiando sus vidas. 

Dos aspectos centrales de Comercio Justo producen estos avances que cambian la vida de los productores y trabajadores. Los primeros son los Estándares de Comercio Justo, que se ponen en práctica después de que un establecimiento agrícola recibe la certificación para proteger a los productores y la tierra de la que dependen. El segundo es el Fondo de Desarrollo Comunitario, que es una cantidad de dinero adicional que los productores reciben cuando compras una banana con el sello de certificación de Comercio Justo. El dinero adicional se deposita en una cuenta bancaria controlada por los trabajadores, y los productores deciden democráticamente cuál es la mejor manera de usar este dinero para mejorar sus establecimientos, medios de subsistencia y comunidades. Veamos cómo los productores y trabajadores de Bananeras de Urabá invirtieron en sus comunidades. 

Inversión en el futuro

Los trabajadores de Bananeras de Urabá votaron para usar sus Fondos de Desarrollo Comunitario de varias maneras. Una gran inversión del grupo fue la incorporación de procesos agrícolas más sustentables. Esto beneficiará las plantas, el agua, la tierra y los animales para garantizar la existencia de plantas saludables y duraderas por muchos años. Un método que este grupo ha utilizado para proteger las bananas de enfermedades e insectos consistió en cubrir las bananas con bolsas, lo que también reduce la necesidad de usar sustancias químicas. Los productores también plantaron grandes plantas de bore para prevenir la erosión del suelo y proteger el agua que hay en los canales de riego que alimentan las enormes filas de bananos. 

 

Fortalecimiento de las comunidades

Además de usar los Fondos de Desarrollo Comunitario para mejorar los cultivos y los equipos agrícolas, los productores y trabajadores suelen invertir en sus familias y comunidades. Un importante proyecto que Bananeras de Urabá llevó a cabo fue la construcción de un puente para que los trabajadores contaran con un recorrido más directo entre sus casas y el establecimiento. Desde afuera, esto puede parecer una inversión trivial, pero para muchos trabajadores fue una medida que mejoró sus vidas enormemente. Menos tiempo yendo al trabajo significa más tiempo en casa con sus hijos y un recorrido más seguro para quienes se desplazan de noche. 

Cuando se terminó el puente, los trabajadores volcaron su atención a otro asunto igual de urgente: mejorar sus casas. En 2009 se terminó un complejo de apartamentos que se construyó únicamente con dinero del Fondo de Desarrollo Comunitario. El complejo de apartamentos se llenó rápidamente con empleados de Bananeras de Urabá y sus familias. Antes de mudarse a sus nuevas casas, los productores y trabajadores pagaban alrededor de 100 dólares por mes por pequeñas cabañas con suelo de tierra. Ahora, estas mismas familias pagan 40 dólares al mes por la hipoteca, y viven en casas que son dos veces más grandes y tienen pisos de hormigón, que ofrece un espacio mucho más limpio para vivir. 

Además de ofrecer opciones seguras y más económicas, este complejo de apartamentos también sirve como centro comunitario para sus integrantes. Ahora los niños de Bananeras de Urabá tienen un entorno seguro para jugar, que está cerca de sus casas y que sus padres pueden vigilar con facilidad. 

Cómo puedes ayudar

Actualmente las bananas son una de las frutas más populares en Estados Unidos. Así que elegir bananas con la certificación de Comercio Justo es un simple paso que puedes dar para apoyar a los productores y trabajadores que las cultivan para ti, como los de Urabá, Colombia. En Estados Unidos es muy fácil encontrar bananas con certificación de Comercio Justo. Las grandes tiendas como Whole Foods Market, Safeway y Kroger las venden, y muchos mercados locales más pequeños también.  

Los productores y trabajadores de Bananeras de Urabá están entusiasmados por el futuro de sus bananas y las numerosas oportunidades que traen para sus familias y la comunidad en su conjunto. Ya están trabajando en los planes de su próximo proyecto comunitario, que consistirá en la construcción de una biblioteca temática, en la que habrá un aula de informática, una biblioteca y un teatro para los miembros de la comunidad local. Cada sala, libro y obra de esta biblioteca será el resultado directo de cada banana con la certificación de Comercio Justo que se coloque en un carrito de compras aquí, en casa.