El poder del café de Comercio Justo en La Revancha, Nicaragua

Si alguna vez, mientras disfrutabas una taza de café con la certificación de Comercio Justo, te preguntaste, "¿a dónde va realmente mi dinero cuando compro una taza de café de Comercio Justo?", esta historia es para ti. Bien en lo alto, en la cima de una montaña en la pequeña comunidad productora de La Dalia, Nicaragua, se encuentra la finca La Revancha. 

La Revancha es una finca familiar integrada que produce café y tiene unos 90 trabajadores permanentes, cifra que aumenta drásticamente durante la temporada de la cosecha. Han trabajado arduamente para cumplir los rigurosos Estándares de Comercio Justo con la meta de convertirse en la primera finca integrada productora de café de Comercio Justo en América Central. 

Uno de los requisitos principales que los productores debían cumplir para obtener la certificación era conformar un comité de trabajadores denominado Comité de Comercio Justo. Es un grupo de trabajadores agrícolas elegidos democráticamente, que son responsables de la administración del Fondo de Desarrollo Comunitario. Si eres nuevo en el Comercio Justo, te contamos que este Fondo de Desarrollo Comunitario es un factor característico fundamental entre los que hacen que el Comercio Justo sea excepcional.

Por cada libra de café que se vende, el comprador paga 20 centavos adicionales que se destinan a un fondo comunitario independiente. En 2012, Fair Trade USA certificó 163 millones de libras (alrededor de 73.000 toneladas) de café, con lo que ayudó a trabajadores y productores de todo el mundo a ganar 32 millones de dólares en Fondos de Desarrollo Comunitario para destinar a inversiones sociales y productivas. Algunas de las principales áreas en las que los productores y trabajadores suelen invertir este dinero es en educación, atención de la salud, programas de micropréstamos y transporte.

En La Revancha, el Comité de Comercio Justo realizó recientemente una "evaluación de necesidades" para determinar cuáles de los problemas urgentes de su comunidad podrían resolver con sus primeros Fondos de Desarrollo Comunitario. Dado que no sabían cuánto café de Comercio Justo vendería el establecimiento en la próxima cosecha, hicieron una proyección conservadora y planificaron lo que podrían hacer si se vendía un solo contenedor de café. 

Los trabajadores agrícolas de La Revancha son muy pobres. Pocos tienen electricidad, agua corriente o inodoros, y muchas de sus casas son cobertizos con piso de tierra hechos de chatarra. También son amables, humildes e increíblemente generosos.

Si un solo comprador comprara un único contenedor de café de Comercio Justo de La Revancha, los trabajadores recibirían 8.000 dólares en primas para los proyectos de su comunidad. Y esta es la forma en que piensan gastar ese dinero:

22 baños

Además de las nuevas letrinas que se instalarán en el establecimiento para cumplir con los Estándares de Comercio Justo, los trabajadores decidieron que mejorar el saneamiento en las comunidades de alrededor también era una máxima prioridad. En la zona hay cientos de personas que no tienen acceso a un inodoro. Sin embargo, cuando estén prontas, estas letrinas beneficiarán a 135 personas de más de 22 familias locales. También se realizarán capacitaciones sobre higiene para enseñar a la población las buenas prácticas sobre, por ejemplo, la prevención de enfermedades. 

Médicos para 900 personas

El segundo proyecto consistirá en organizar visitas de tres médicos especialistas, uno de medicina de adultos, un pediatra y un ginecólogo, que pasarán varios días en el establecimiento el próximo invierno. Los trabajadores y sus familias (más de 900 personas) tendrán acceso a exámenes médicos, y medicamentos y procedimientos básicos, muchos por primera vez en su vida. Además, dado que estas visitas se pagarán con los Fondos de Desarrollo Comunitario, cada consulta, frasco de medicamentos o procedimiento será totalmente gratuito para los miembros de la comunidad. 

Comida para las personas mayores

El último proyecto que implementarán los trabajadores de La Revancha con el resto de los 8000 dólares es algo que nunca habíamos visto en Comercio Justo. Eligieron este proyecto con base en los datos que recibieron en la evaluación de necesidades. Piensan financiar un programa que entregue comidas calientes a las personas mayores de la comunidad que no tienen familia y viven en la pobreza extrema. Estas comidas no solo servirá de sustento para las personas que más lo necesitan, sino que también servirá para vincular nuevamente a las personas mayores con su comunidad. 

Como puedes ver, la magnitud del impacto que se genera a partir de la venta de un contenedor de café de Comercio Justo se extiende mucho más allá de lo que uno podría imaginar. Piensa por un segundo en lo que se podría hacer si vendieran dos contenedores o, incluso, tres.

Uno de los aspectos más significativos del modelo de Comercio Justo es que los productores y trabajadores deciden cómo se gastan sus Fondos de Desarrollo Comunitario. La diferencia que marcan estos factores aparentemente simples es, en realidad, increíble. Si alguien que creció en otra cultura llegara a la comunidad de La Revancha, quizás no habría elegido estos tres proyectos como los más urgentes para empezar a trabajar. Y ese poder, ese simple derecho de decidir por sí mismos qué es lo mejor para su propia comunidad, es el verdadero poder del Comercio Justo. 

Piensa en esa taza de café que está en tus manos y en todas las personas que la tocaron antes de que llegara a tu tienda, restaurante o café. El poder que tienes de mejorar de forma significativa las vidas de productores y trabajadores agrícolas como los de La Revancha, solo por elegir productos de Comercio Justo, es literalmente tangible. El poder que tienes de marcar una gran diferencia es solo tuyo.