Tres trabajadores agrícolas sobre la importancia del Comercio Justo

Lupita López Dearcia Comitán es una trabajadora agrícola en Sonora, México. Tiene 44 años, cinco hijos y es quien cultiva los pepinos que pusiste en la ensalada anoche. Es un trabajo que la llena de orgullo. La mayoría de las personas no saben que los pepinos crecen en enredaderas, como los tomates, por lo que requieren constante atención para cuidar que la planta crezca en la dirección correcta. Es una técnica que se llama "conducción" y Lupita la domina totalmente. Lupita sabe que la agricultura es un trabajo importante, y también lo saben Rubi Lucero Pazos Ávila, 24, y Juan Ricardo Pérez Núñez, 18, que también son empleados de Grupo Alta, un establecimiento que tiene la certificación Fair Trade Certified™ en el norte de México.

Todos los años, Lupita y Rubi viajan desde sus comunidades, Chiapas y Veracruz, para trabajar en la cosecha. Esta es la primera temporada de Juan trabajando en el Grupo Alta; él también creció en Chiapas, en el sur de México. Ellos forman parte de una fuerza laboral agrícola integrada por más de 1200 millones trabajadores en todo el mundo, que dedican su tiempo y conocimientos a la tarea de cultivar el alimento del mundo.

Con la Semana Nacional de Campesinos que se aproxima rápidamente, le pedimos a Lupita, Rubi y Juan que nos cuenten qué significa para ellos ser trabajadores agrícolas, por qué es importante el Comercio Justo y qué hace falta para producir nuestras frutas y verduras favoritas. Esto es lo que tenían para decir.

Este trabajo no es para débiles

El trabajo agrícola no es fácil, se mire por donde se mire. Lupita explica que el trabajo a veces puede ser malo para la espalda. Juan añade que el clima también puede ser una dificultad: caminar mucho y estar al sol cuando hace mucho calor puede tener graves consecuencias, por eso está encantado de trabajar en un establecimiento que tiene la certificación de Comercio Justo. Los estándares de Comercio Justo exigen medidas para reducir el agotamiento por calor, como sombra y pausas para beber agua, además de otros 208 criterios destinados a proteger la salud y seguridad de los trabajadores agrícolas.

Rubi dice que todo tipo de trabajo tiene sus dificultades y muchas cosas parecen fáciles hasta que tienes que hacerlas tú mismo. Ponte en el lugar de un trabajador agrícola por un día y verás por qué.

Lupita López Dearcia Comitán

Lupita es una madre de 44 años que tiene cinco hijos y es empleada de Grupo Alta, un establecimiento del norte de México que tiene la certificación de Comercio Justo.

Todos tenemos los mismos sueños y esperanzas

Cuanto más nos distanciamos del hecho de que detrás de nuestros alimentos hay un rostro humano, menos parece importarnos el bienestar de esa persona. Ojos que no ven, corazón que no siente.

Esto debe cambiar. Los trabajadores agrícolas tienen familias, comunidades, sueños y esperanzas. Lupita, a quien le encanta bordar, espera que su hijo continúe estudiando para que, algún día, pueda conseguir un buen trabajo. Dice que su sueño es criar a su hijo bien, y aprovechar el tiempo que Dios le dé en esta vida.

La perspectiva de Juan es simple: lo que espera para el futuro es ser feliz. No pide nada más. Juan también es amante del cine y jugador de fútbol. Un dato curioso: los trabajadores agrícolas de Grupo Alta construyeron una cancha de fútbol para los trabajadores y sus familias usando dinero del Fondo de Desarrollo Comunitario.

Rubi, que trabaja como voluntaria en su tiempo libre ayudando a las familias de la comunidad y a quien le encanta salir a comer los domingos, dice que quiere desarrollarse profesionalmente en Grupo Alta para poder avanzar a cargos de más jerarquía y recibir un salario más alto.

Rubi Lucero Pazos Ávila

Rubi, 24, nació en Veracruz, México y trabaja en Grupo Alta, un establecimiento del norte de México que tiene la certificación de Comercio Justo.

Los trabajadores agrícolas son guardianes de la tierra

Así como hay personas que se dedican a destruir el medio ambiente, también hay personas que se dedican a protegerlo. En la agricultura, son los productores y los trabajadores quienes cuidan la tierra, y por eso Lupita quiere que las personas sepan cuánto se esfuerzan para cuidar muy bien los árboles del establecimiento y también proteger las fuentes de agua locales”.

Rubi también menciona que en el establecimiento hay un muy buen programa de reciclaje, una forma fundamental de proteger el medio ambiente.

Juan Ricardo Pérez Núñez

Juan, 18, empleado de Grupo Alta, un establecimiento del norte de México que tiene la certificación de Comercio Justo.

La higiene es fundamental

A menudo nos olvidamos de la relación que existe entre nuestra propia salud y seguridad, y la salud y seguridad de los trabajadores agrícolas. Tratar bien a los trabajadores, ofrecer cursos de capacitación sobre seguridad e incentivar las buenas prácticas da como resultado mejores productos y mejores condiciones laborales para los trabajadores agrícolas, y todo esto esencial en un establecimiento que tenga la certificación de Comercio Justo. Rubi dice que deben prestar mucha atención a la limpieza y la constancia. El trabajo puede ser difícil, pero es muy importante porque les permite ganar dinero para sus familias.

Un productor cosecha un pepino que llevará la certificación de Comercio Justo.

El Comercio Justo es muy importante

Rubi explica que el Comercio Justo es importante para ella porque ofrece justicia a los trabajadores. Les permite planificar proyectos importantes que no solo los beneficia a ellos, sino también a sus familias y las comunidades en las que viven. De esta manera, el Comercio Justo los ayuda durante todo el año, mientras están en el establecimiento y cuando vuelven a sus comunidades.

El Comercio Justo tiene dos elementos importantes: los estándares y el Fondo de Desarrollo Comunitario. En primer lugar, todos los establecimientos que tengan la certificación de Comercio Justo deben cumplir y adherir a cientos de criterios de cumplimiento individuales, por ejemplo:

  • El trabajo infantil está prohibido y se exige que los niños tengan acceso a la enseñanza y guarderías.
  • El trabajo forzoso está prohibido. Los trabajadores son libres de irse en cualquier momento.
  • Las viviendas deben ser seguras y limpias, los baños y duchas deben estar en buenas condiciones de funcionamiento y los establecimientos deben mejorar constantemente a lo largo del tiempo.

Los trabajadores también se benefician del Fondo de Desarrollo Comunitario, una cantidad de dinero adicional que ingresa directamente a una cuenta bancaria controlada por los trabajadores con cada venta de un producto que tenga la certificación de Comercio Justo. El comité de Comercio Justo, que Lupita, Rubi y Juan integran, decide democráticamente cómo usar este dinero para atender necesidades importantes en el establecimiento y en las comunidades en las que viven.

Además del proyecto de la cancha de fútbol, los trabajadores de Grupo Alta están usando el Fondo de Desarrollo Comunitario para mejorar y ampliar los servicios que ofrece un programa odontológico para la comunidad en colaboración con la Fundación Alta, una organización sin fines de lucro. Gerardo Ramírez, que ha trabajado en el establecimiento durante 19 años, explica que los fondos de Comercio Justo están ayudando a los trabajadores del establecimiento. Gracias a él y al Fondo de Desarrollo Comunitario de Comercio Justo, muchos de nosotros tenemos acceso a atención odontológica por primera vez”.

El dentista encargado atiende a un paciente en la clínica odontológica recién construida.

El panorama general

Hay una amplia variedad de tipos de explotaciones agrícolas en todo el mundo. Hay establecimientos, como Grupo Alta, que trabajan de forma denodada para ser más responsables desde el punto de vista social y ambiental, a través del Comercio Justo y de muchas iniciativas más, año tras año. Lamentablemente, hay otros establecimientos que deben mejorar mucho, en los que las condiciones son malas y los trabajadores agrícolas no son valorados. 

También es importante señalar que hay muchos establecimientos que quieren mejorar, pero simplemente no pueden permitírselo. Incluso algo tan sencillo como comprar colchones nuevos para cuatro mil trabajadores puede representar una gran carga financiera en una actividad que ya cuenta con márgenes muy pequeños. Para que se produzcan cambios reales, incluso los primeros pasos, las empresas y los consumidores deben comprometerse a apoyar el proceso.

Trabajadores agrícolas cosechando melones en Guatemala

Qué puedes hacer tú

En la próxima Semana Nacional de Campesinos, usa tu voz y tu dinero para agradecer a los trabajadores agrícolas de todo el mundo. Piensa en Lupita, Rubi y Juan, y en cómo nuestras vidas están conectadas directamente mediante algo tan sencillo como un pepino.

Buscar el sello de la certificación de Comercio Justo es una buena forma de homenajear a los establecimientos que están trabajando por un cambio. Puedes encontrar productos de Comercio Justo en Whole Foods Market, que compra la inmensa mayoría de las frutas y verduras frescas que tienen la certificación de Comercio Justo, y también en tiendas minoristas como Earth Fare, Costco, Safeway y tiendas de alimentos naturales más pequeñas.

Lupita dice que ser trabajador agrícola es un trabajo muy arduo y que los consumidores deberían reconocer a las personas que hacen esta tarea, porque se esfuerzan mucho por cuidar de los productos.

Un estudiante con sus padres muestra con orgullo la beca que recibió.